La mejor Ropa de cama ¡Viste tu cama como un profesional!

Pasamos gran parte de nuestra vida durmiendo: más de un tercio en total, así que ¡debemos tener en cuenta cada detalle para elegir sabiamente al momento de armar nuestra ropa de cama! Es vital tener en cuenta qué es lo necesario para poder pasar todas estas horas cómodamente, y que nos ayuden a favorecer el buen aprovechamiento del sueño.

Las necesidades a cubrir siempre serán las de nuestra comodidad, así como también serán de importancia para proteger el colchón que hayamos elegido y cuidarlo de los agentes externos que causan el desgaste y deterioro de los materiales.

Sin embargo, aparte de las necesidades antes mencionadas, comentar sobre el estilo y la importancia de la ropa de cama para completarlo, no puede quedar de lado: la ropa de cama será determinante para lucir y exaltar la belleza de la decoración o por el contrario, opacar en conjunto el aspecto de una habitación.

Es mejor no dar por sentado estos detalles y conocer cada factor que influya en nuestra decisión para elegir la mejor ropa de cama, ¡y elegir de la manera más inteligente!

Cosas que debes considerar al elegir la ropa de cama

Es muy importante tomar en cuenta las condiciones de nuestro entorno, antes de tomar la decisión al adquirir un nuevo elemento de nuestro hogar. Pasa exactamente lo mismo con la ropa de cama, hay una serie de cuestiones que deberán ser analizadas antes de comenzar la búsqueda:

El clima: dependiendo del área geográfica donde vivamos, el clima será siempre una variante. No será la misma elección sobre ropa de cama para los que vivan en lugares de climas cálidos como para los que viven en lugares húmedos y fríos.
La estación del año: un poco parecido al punto anterior, es de considerarse la época del año en la que comenzaremos a usar la ropa de cama, ya que necesitaremos algo más abrigador hacia el fin del año y ropas más frescas a la mitad. Tener varios cambios es pertinente para poder estar cómodos en toda época.
Materiales: aquí dependen las preferencias tanto personales como por necesidades físicas, necesitas examinar qué tipo de materiales irían mejor según el estilo de vida que lleves, y también los factores ambientales.
Tipo de decoración: según el estilo que hayas elegido para tu estancia, será la elección de los demás elementos para armonizar visualmente con el entorno. Esta parte es también de suma importancia, ya que contribuirá a tu bienestar al momento de dormir en un lugar que visualmente te provoque sensaciones positivas.
Colores: ¿sabías que los colores en tu entorno pueden provocar psicológicamente en ti varias respuestas? Hay colores que pueden inspirar calma, tranquilidad, sensación de seguridad, como los tonos pastel, reducen la ansiedad como los azules y verdes, o potenciar tu felicidad como los amarillos y naranjas… Entre muchas otras curiosidades. Ten cuidado con los colores que elijas, ya que ¡pueden influir en tu estado de ánimo!
Tamaño: dependiendo del tamaño de tu cama también será la elección de las ropas de cama. Lo importante es que quede a la medida y no tengas problemas al momento de usarla, para que disfrutes totalmente de tu sitio de descanso.
Tipo de base de colchón: este factor es determinante para que la apariencia final del lugar sea armoniosa y luzca de forma bonita. La base de cama podrá crear la necesidad de ropas de cama más o menos largas, y para eso debes estar seguro de que tu elección vaya de acuerdo a las dimensiones físicas de la cama completa.
Precio: según nuestro presupuesto podemos encontrar varias opciones, de calidad y hermosura comparables. Es posible que quieras echar un vistazo a las opciones disponibles de ropa de cama ikea, Vianney o incluso la ropa de cama zara home, siempre con gran variedad de opciones que están a tu alcance en línea.

Tipos de almohada ¿cuál es la mejor para ti?

Los materiales y constitución de las almohadas van a generar buenos o malos resultados que se verán reflejados en nuestro sueño, sí que es importante tener en cuenta qué tipos existen y cuál se ajusta mejor a tus necesidades:

Almohadas visco elásticas. Son unas de las más populares hoy en día. Los materiales que la constituyen permiten que la cabeza se ajuste perfectamente a la almohada logrando un sueño reparador y ligero, sin lastimar el cuello y la espalda. Los materiales, sin embargo, pueden provocar que se caliente con facilidad, las almohadas cervicales están generalmente fabricadas con este material, gracias a su maleabilidad.

Almohadas de fibra: estas almohadas son las tradicionales, que todos conocemos. Las hay de todos los tamaños pero siempre accesibles a los bolsillos de cualquier persona, además de poseer un buen grado de transpirabilidad. Sin embargo no son las más recomendadas en caso de que padezcas problemas de columna o dolor de cuello, ya que pueden llegar a ser algo inestables.

Almohadas con núcleo perforado de gel: este tipo de material es muy parecido al de las almohadas viscoelástocas, solo que en este caso tiene un plus gracias al gel: regula la temperatura evitando que se calienten como las antes mencionadas, con el beneficio de ser muy firmes y ayudar mucho a quienes tienen problemas de columna o dolores constante de cuello.

Almohadas de látex: poseen la gran ventaja de no deformarse con el paso del tiempo, son muy duraderas e hipo alergénicas, lo cual las hace seguras y confortables. Un material muy empleado en las beneficiosas almohadas cervicales.

Almohadas de plumas: constituidas por relleno de plumas de pato o ganso, suelen ser muy suaves, duraderas y proporcionan la comodidad necesaria para conseguir una buena noche de sueño.

Almohadas memory foam: este material es maravilloso ya que es muy suave, reconfortante y vuelve a su forma original siempre, sin deformarse con el paso del tiempo. Las almohadas ortopédicas están generalmente fabricadas con este material, que brinda comodidad y soporte sin ser rígido.

4 pasos para vestir tu cama como un profesional

1.- El protector de colchón es el primer paso. Con este nos aseguraremos de blindar el colchón de agentes que puedan dañarlo, como nuestro propio sudor, al mismo tiempo de que nos protege a nosotros de que los ácaros suban y puedan provocar molestias, como las alergias.

2.- Sábana ajustable: esta sábana suele tener elásticos en cada extremo que nos ayudarán a ajustarla perfectamente al colchón, manteniendo el protector en su lugar y nos aporta una base cómoda y suave para nuestro cuerpo.

3.- Sobre-sábana: es la parte de la ropa de cama que estará en contacto directo con nuestra piel, por lo que debe ser muy suave y fresca para poder sentirnos perfectamente cómodos mientras dormimos. Las sábanas de algodón están muy recomendadas para mejores resultados.

4.- Edredón o colcha: esta es la parte que dará la vista a nuestra cama; ya sea que hayas elegido un edredón o colcha caliente o ligero según tus necesidades, puedes escoger el estampado o colore que varía según gustos, y de donde encontrarás amplias gamas de ideas que vayan de acuerdo con el estilo decorativo de la habitación.

Elementos imprescindibles en tu cama

Los accesorios pueden provocar una apariencia distinta o complementar la comodidad de tu cama con extras de apoyo.

Los cojines son un buen ejemplo de ello: pueden aumentar el confort del lugar así como completar el look del dormitorio según el estilo de tu elección. Las almohadas decorativas pueden traer ese toque de vida a decoraciones sobrias, o los almohadones para cama, brindarte mayor comodidad y generar una sensación mayor de calidez.

Las frazadas son otro elemento que puede mejorar la apariencia del lugar, dándote al mismo tiempo un extra de confort que nunca estará de más. Puedes adaptar los distintos tipos de frazadas y mantas para agregar un toque de estilo y elegancia a cualquier cama. Un ejemplo de esto es la frazada tejida: se convierte en un complemento muy relajado para estilos más bohemios, o las frazadas polares pueden agregarle suavidad a recámaras con estilo nórdico. La última palabra es tuya: recrea un espacio a tu manera, reconfortante y ¡digno de ser tu santuario nocturno!

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